PARTE II

Por Emilio

 

Alguna vez todos hemos tenido ganas de probar alguno de estos tres diablillos, o en su defecto seguimos con las ganas de poder hacer. Para quitaros ese gusanillo (o quizás metéroslo mas), en esta segunda parte del texto analizaremos el sonido como suele ser habitual, parte mas importante de toda la review y en la que mas hincapié haré, para que podáis ser consciente de cada una de mis impresiones. Espero que os divirtáis leyéndola, tanto o más que con la primera parte, ya que en este caso, esta es más práctica. Después de esta breve introducción vamos allá. ¿Me seguís? ¡Vamos!

 

 

Calidad de Sonido: Dulces Tinieblas y Suave
Verticalidad

 

Algunos de vosotros al leer el titulo de este apartado sabréis a lo que me refiero porque habréis tenido el placer de disfrutar de alguno de estos dos grandes auriculares, los HD650 y los K550 respectivamente. Para los que no, no os preocupéis aquí intentaremos que la recreación sea lo mas fiel posible para que podáis sentirlos un poco mas cerca de vosotros, pero lo primero quedaros con esas palabras porque son una declaración de intenciones para cada uno de los modelos.

 

Como sabéis son ambos auriculares de andar por casa, es decir, que no suelen salir mucho porque se utilizan mas con equipos estacionarios que portátiles, aunque en este caso vayamos a utilizar el Headstage Arrow como amplificador dada su potencia, equilibrio y versatilidad. El resto del equipo será un Asus N53S, conectado a un JDS ODAC, y unido al Arrow mediante un cable artesanal Hamlet de la mejor calidad, hecho a medida para tal cometido. La música utilizada estará en calidad FLAC y será reproducida mediante Foobar2000 con el codec Wasapi, mezclando música Indie Rock como Arctic Monkeys, The Black Keys, o The Kooks, Rock Clásico de la mano de Queen, Oasis, Scorpions o AC/DC y en menor medida Pop de Michael Jackson además de House de Avicii o algún que otro DJ.

 

 

 

DETALLE: Partimos de la base que tiene el Headstage, que será el protagonista oculto de todo el apartado de sonido, con un sonido equilibrado pero modificable y adaptable a lo que cada uno busca. El Arrow es un amplificador muy limpio, y transparente pero sin descuidar el ritmo y la personalidad del sonido, teniendo un toque de neutralidad, perodejándose colorear cuando es necesario. Esto es una ventaja en todos los sentidos ya que conseguimos que no solo el detalle sea alto, sino que cualquier auricular que conectemos al G4 conserve su esencia natural sin tapar o mitigar algunos aspectos importantes.

Los K550 son unos auriculares circumaurales como venimos hablando, brillantes y equilibrados, con un detalle altísimo, teniendo una amplitud sonora que es digna de unos orejeros abiertos y no unos cerrados. Las voces son nítidas y suaves, llevadas por el ritmo que marca la música. Quizás esa mayor escena sonora hace que el detalle sea más perceptible y por tanto aporte un realismo tan agradable como difícilmente alcanzable, pero que AKG ha sabido crear magistralmente.

Los HD650 son unosauriculares orejeros distintos, mezclan estilos opuestos consiguiendo resultados increíbles y de ahí su éxito. Abiertos pero oscuros, y con un toque cerrado, calidos y en particular geniales: alguien que no los haya probado creerá que algo así no es posible, pero Sennheiser ha juntado esta combinación ganadora, que aporta al oyente un detalle sin igual en su escena, a pesar de ser poco amplia debido a esa oscuridad, pero no deja de ser asombrosa. La claridad de las voces es indiscutible pero se notan mucho mas dulces y acarameladas que en otros rivales de segmento y hace que gracias a eso tengan eso que otros no consiguen: Personalidad.

 

 

 

GRAVES: Los graves de los K550 son rápidos, secos y suaves y sin transición. No se difuminan al final de cada golpe de ritmo, sino que prefieren volver lo antes posible a escena: te dejan con ganas de más por esa verticalidad pero no los echaras de menos porque siempre estarán ahí dejándose sentir. No son envolventes, sino que te llaman a ir con ellos, incisivos pero acariciando suavemente tu oído para que te transmitan lo que quieren decir; ritmo, fuerza, ganas de disfrutar de tu música. Y de nuevo no olvides, típico grave de un auricular abierto pero esta vez en un cerrado.

En el caso de los HD650, nos encontramos unos graves melosos, envolventes, profundos, calidos, y aquí te intentan encandilar de otra manera: te envuelven, abrazan y dan lugar a un clímax a tu alrededor que parece que puedes tocar con las manos. Es constante, pero sin resultar pesado o cansino, y llegando a una profundidad que parece no acabar en el subgrave, sumergiendote en un tenebrosa pero dulce sensación que te hara disfrutar como nadie; desde ese momento te gustara la oscuridad si es que hasta ese momento le tenias poco aprecio. Un perfil que ahonda en tu musica, sin dejar escapar ningun apice de bajos como haria perfectamente un cerrado, pero en un auricular totalmente abierto.

 

 

 

MEDIOS: Lo primero que me gustaria decir aquí es que estamos hablando de el mejor punto de ambos auriculares, ambos tienen unos medios increíbles y al mismo tiempo distintos, y en este caso decidirse por unos es complicado, tanto que por supuesto me quedo con los dos. Los AKG son mas vivos y alegres con mucha mas rapidez y verticalidad, pero sin perder detalle y estando siempre en primer plano, siendo la transición entre ellos algo mas brusca pero sin tener problemas de definición. En el caso de los Sennheiser nos encontramos con unos medios predominantes, que llaman con fuerza la atención del oyente, reclamando protagonismo, el cual se merecen: son mas lentos y dulces, pero no menos agradables al oido, con una difusión que deja percibir cualquier detalle oculto en esta zona de frecuencia.

 

AGUDOS: Quizás los agudos sea la frecuencia mas difícil a la hora de no ser molesta para oídos sensibles, pero con cualquiera de estos dos orejeros no tendrás problema, sobre todo acompañándolos del Headstage Arrow. Los AKG son mas suaves debido a su perfil brillante, y puede que lleguen a notas mas altas pero en ningún caso, bajo mi punto de vista resultan molestos. En los HD650, por la contra los agudos resultan algo mas retraídos consiguiendo un control frecuencial de los mismos, que en este caso se limitan mas a seguir los pasos que imprimen los medios, en vez de ir por libre y molestar cuando sube su timbre, aportando una sincronización perfecta de ambas frecuencias.

 

 

CONCLUSION: Esta no será una conclusión como las habituales, simplemente os explicare el conjunto de todas las frecuencias y también el porque del titulo, aunque supongo que muchos ya lo habréis entendido:

Los AKG K550, son unos auriculares rápidos, brillantes y finos, con una velocidad media de transiciónde frecuencias, pudiendo ser definidos como reza el titulo, “Suave Verticalidad”.

Los Sennheiser HD650 son lentos, oscuros y envolventes, con una transición dulce y sedosa entre frecuencias; de ahí el nombre con el cual los califico, “Dulces Tinieblas”.

 

 

 

Por ultimo no me olvido del Headstage Arrow 12HE G4, un acompañante genial para cada uno de estos dos “headphones” y que como os contare a continuación guardan muy buenas sinergias. El Arrow en todo momento ha demostrado estar a la altura de sus compañeros de equipo, sobre todo en el caso de los Sennheiser, que son un grado mas exigentes que los AKG. Hace que ambos fluyan sin problema y consiguiendo con su trabajo que los protagonistas sean los auriculares y no tanto el, que como dije al principio de este punto, es el protagonista oculto de la escucha para el oyente.

 

Sinergias:

 

Las sinergias entre el Headstage Arrow y los dos orejeros son muy muy buenas, si bien es algo mejor en los Sennheiser que permiten una mayor conexión “mística” entre ambos, consiguiendo diferentes perfiles bajo un mismo driver y construcción modificando los parámetros de personalización que tiene el propio amplificador; simplemente hacen una pareja casi perfecta. En el caso de los AKG podríamos decir que este ampli portátil es capaz de sacarle el 90% de sus posibilidades, pero creo que aun son algo mas capaces con un buen amplificador estacionario, sobre todo si es con válvulas. Aun así casan muy bien ambos y los AKG se dejan sentir muy a gusto al lado del pequeño juguete de Headstage.

 

Opinión Personal:

 

La experiencia después de utilizar estos tres “cacharros” no ha podido ser mas placentera y satisfactoria, la verdad es que ha sido todo un lujo escribir para vosotros con tan buen material como el de esta review. Espero que os haya gustado tanto como a mi, y a pesar de ser larga, que se os haya hecho lo mas amena posible la lectura tras la publicación en dos partes de la misma. Ojala se os vea pronto por aquí de nuevo, y como siempre si tenéis alguna duda acerca de este análisis, solo tenéis que dejarlo como comentario y os la resolveremos con la mayor brevedad posible.

Gracias por vuestras visitas y lecturas de antemano, y como siempre, a vuestro servicio amigos y visitantes.

 

Emilio

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Yago
Autor Yago

Lo reconozco, me encantan los auriculares…