Por Yago,

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Earsonics, marca Francesa sobradamente conocida entre los amantes de los IEM de altas prestaciones irrumpe de nuevo en el mercado con su nuevo “flagship” para su gama “Premium Signature”. El SM3 fue el primer modelo gracias al cual Earsonics logró su merecido puesto entre los fabricantes de IEM más reputados, muchos usuarios quedaron enganchados a su excelente respuesta en frecuencia y amplia escena, que lograba un marcado perfil propio frente al resto de la competencia.

Después llegaron los SM64, una evolución de  de los SM3 también en el aspecto de construcción adoptando unas formas y cantos más redondeados para la mejor ergonomía y comodidad.

El nuevo modelo Velvet con un PVP de 699 euros se presenta como una revolución dentro de los IEM universales según la propia Earsonics, ofreciendo al usuario tres perfiles diferentes de sonido, logrados mediante el ajuste del Crossfeed. Característica también presente en mis Vision Ears VE6-Xcontrol, de 1.800 euros de PVP. Ver este tipo de funciones en un producto de menor nivel de precios es de agradecer.

http://www.earsonics.com/en/premiums-earphones/velvet-2/

 

La caja

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Los Velvet vienen más que decentemente presentados, caja negra bastante plana y con bonitas imágenes, desde un primer momento invita a abrirla y a curiosear dentro, para aquellos que quieran vivir un poco más de cerca esta experiencia yo mismo he realizado el vídeo “unboxing” en nuestro canal de Youtube, al que todos estáis invitados a suscribiros:

https://www.youtube.com/watch?v=ydUjLk7fWik

En este caso un vídeo vale más que  mil palabras así que no entraré mucho en detalle de los accesorios incluidos, una funda semirígida, adaptador a 6,3 mm, distintos tipos de almohadillas entre las que predominan las tipo “bi-flange” y un pequeño destornillador para poder acceder a las distintas posiciones de sonido, mediante la rosca giratoria. En este último punto no obstante recomendaría la utilización de otro utensilio plano a ser posible plástico o de madera para evitar el desgaste, en mi caso un pequeño palillo plano de madera realizaba la misma función bajo un nivel de seguridad mayor, sobre todo para aquellos no tan cuidadosos, aunque afortunadamente no es mi caso.

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Construcción

 

Con un acabado simple pero elegante en negro brillante o “gloss” como prefiráis llamarlo, los Velvet son unos auriculares de apariencia discreta, no llaman la atención demasiado, si bien particularmente me gusta el look general, ya que soy partidario de la mayor simpleza y funcionalidad en los diseños. Para aquellos que no sean muy fans del negro hace nada que Earsonics sacó la versión totalmente transparente de este auricular, interesantes cuanto menos y desde luego más llamativos con toda la electrónica a la vista.

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El cable es desconectable, negro y con conexiones reforzadas, sin duda una de las partes más delicadas en un IEM, en el caso de los Velvet este transmite total confianza y sensación de durabilidad en el tiempo, de hecho aunque similar a simple vista me ha parecido de mejor calidad que el de los Westone.

El aislamiento y la comodidad son bastante altas, si bien la combinación de las “bi-flange” junto con el canal de sonido más largo que la media pueden llevar a necesitar algunos segundos extra para su perfecta colocación, una vez bien adaptados juegan casi en la misma liga de comodidad que la competencia, con un nivel de insonorización exterior a la par, es decir bastante alto.

 

Especificaciones técnicas

 

Sensibilidad: 116 dB/mW
Respuesta en frecuencia: 10 Hz -20 kHz
DCR: 31,5 a 41,5 ohms (dependiendo de la posición del “switch”)
Driver: 3 BA, 3 way con crossover ajustable

 

Sonido

 

Con tres posiciones distintas para el “crossover” es como tener tres auriculares en uno, esta experiencia ya vivida con mis custom pone de manifiesto de nuevo que el reparto de frecuencias juega un papel más importante que el propio número de drivers, y es que con “solo” tres del tipo “Balanced armature” Earsonics ha conseguido un modelo que compite entre los mejores, guardando un perfil sonoro propio.

Las tres posiciones para el dial del crossover se denominan como: “warm mode, balanced mode, and tight mode”. Después de escuchar con tranquilidad cada una de ellas y con todo tipo de música, me parece una definición bastante acertada. Las diferencias sobre todo entre la primera y la última posición no son sutiles, si me dicen que estoy escuchando auriculares distintos hasta me lo creería.

Como dato curioso y en parte reflejo de que algo en el hardware está cambiando, en este caso el distinto reparto de frecuencias, es que la impedancia de los Velvet varía desde los 31,5 a los 41,5 Ohm, valores que también están por encima de los auriculares de este tipo.

Junto con la sensibilidad (que parece algo menor de los que reflejan los 116 dB) los Velvet quedan bastante libres de captar cualquier tipo de ruido de nuestro ampli o reproductor, aportando un fondo en la música muy limpio, de los mejores que he escuchado en un in-ear.

Dicho estoy sobre todo en las dos últimas posiciones “balance” y “tight” los Velvet son unos in-ear con una demanda de corriente bastante alta, al igual que ocurre con los Shure SE846; poniendo a prueba a nuestros reproductores para dar lo mejor de sí mismos, si bien con casi cualquier DAP o smartphone de calidad actual no tendremos problemas para ello. No veo a nadie comprando estos auriculares para enchufarlos a su corriente MP3 marca “X” comprado en el chino de abajo, estaría tirando su dinero. En todo sistema tiene que haber un equilibrio, y en el mundo portátil esta regla también debe tenerse en cuenta.

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Se podría decir que el sonido de estos Earsonics hacen honor al nombre “Velvet” en castellano, terciopelo.

¿Fans del sonido valvular? Estáis de suerte, este es sin duda el in-ear que mejor recoge todas las caracterísiticas de suavidad, calidez, y presencia vocal de un buen sistema a válvulas. Este perfil es sobre todo audible en las dos primeras posiciones “warm” y “balance”.

Para los entusiastas de la amplia escena de los SM3 no existe posible crítica con los Velvet, no solo mantienen esa gran amplitud y sensación de que el sonido proviene de fuera, sino que ahora está mejor recreada y es incluso mayor.

Las diferencias principales entre las tres posiciones disponibles se pueden apreciar sobre todo en la zona del medio grave. Los Velvet no tienden a resaltar ninguna frecuencia sobre otra, presentando una curva de respuesta bastante plana y progresiva, con unos medios que no están adelantados y se integran perfectamente y casi en el mismo plano con el resto de rangos de frecuencias.

Para aquel que busque calidez, y un sonido más “laid back” tanto las posiciones “warm” como “balance” con las más adecuadas. Ese toque “sedoso” y analógico está siempre presente en las voces, con un decay algo lento y una transición entre los sub-graves y medio-grave más propia de un driver dinámico que de un BA multridriver, el empaste y la linearidad en la respuesta de los Velvet es tal que se presentan como unos in-ear muy adecuados también para el monitoreo, a pesar de contar con estos matices cálidos y en algún modo analógicos, ya que no alteran la excelente respuesta de los mismos.

Sin llegar al nivel de impacto de los Shure SE-846 los Earsonics Velvet tienen un subgrave igual de delineado y con un alto nivel de precisión y detalle. En las dos primeras posiciones se alcanza la mejor respuesta de los mismos, en cuanto a equilibrio y cantidad, siendo en el modo “tight” mucho más rápidos y con un nivel de medio-grave que pasa mucho más desapercibido, en general esta última es la posición que menos he escuchado ya que mis predilecciones musicales más orientadas hacia pistas vocales, Jazz, Blues… no encajaban tan bien con esta posición como con las dos primeras. Si bien me parece la posición más acertada para aquellos que busquen una mayor rapidez y aparente pegada del grave, con un sonido más”delgado” y sin tanto cuerpo, pero también más excitante y rockero por así decirlo.

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Al detalle y respuesta en frecuencia se unen en este in-ear para dar un sonido top dentro del mundo de los universales, jugando de tú a tú con los Shure SE846 pero con una presentación de sonido distinta, un perfil más particular y cálido. Con los Shure el alto nivel de micro y macro-detalle así como debido a su gran dinámica y nivel resolutivo al par de horas de escucha seguidas uno puede notar síntomas de fatiga auditiva, quizás tanta información no sea buena de cara a escuchas largas.

Por otro lado y sin abandonar el detalle y la precisión los Earsonics Velvet son los in-ear universales multidriver más fáciles de escuchar y más agradecidos de cara a largos períodos de escucha, son horas y horas las que podría pasar escuchando una canción tras otras, disfrutando de su sonido 100% libre de asperezas o estridencia alguna, y ese perfil que tira hacia el lado analógico tan agradable al oído. Este buen equilibrio es reflejo del correcto balance tonal, timbre y reparto de frecuencias entre los drivers.

Gracias a esta linealidad en la respuesta y a la amplia escena la sensación de aire y separación instrumental está muy lograda en los Velvet. Comparándolos mano a mano con los Dunu DN-2000 (y aun sabiendo el excelente rendimiento de ellos por el precio) los Earsonics ofrecen un sonido bastante más preciso y menos congestionado, con unos extremos más controlados y respuesta más delicada, sobre todo en la zona de los agudos. Estos y en acorde con el perfil general de los Velvet son extremadamente suaves y dulces, libres de sibilancias con un ligero retraimiento tanto del medio-agudo como del agudo extremo, lo que ayuda a crear una caída natural y nada fatigante, sea cual sea el tipo de música reproducida.

Visto como algo positivo los Velvet a pesar de ser un IEM top son también bastante permisivos con la calidad de la grabación, ocultando en parte los defectos que no las virtudes de las grabaciones bajo ese perfil suave y cálido. Si bien no tienen en el Rock a su género favorito son perfectamente nombrables como “todo terreno” destacando sobre todo en música acústica, Jazz, Blues, Vocal y cómo no en clásica, en donde la amplitud de escena juega un papel verdaderamente importante, aquí los Velvet son buenos, muy buenos.

 

Conclusiones

 

Earsonics lo ha conseguido, los Velvet son una gran evolución respecto a los anteriores modelos y dignos de la gama “Premium Signature” con un sonido con clase, rico en detalles, gran escena y con ese toque analógico que muchos usuarios adorarán. Salen para competir con los mejores, con un sonido que a priori es muy fácil de gustar, convirtiéndose en ese auricular que queremos ponernos para disfrutar y nada más. No es precisamente barato, pero sí por cómo suenan merecen y mucho la pena.

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Agradecimientos especiales a Max de Earsonics, por su excelente atención y por hacer posible este análisis.

 

Saludos a todos y hasta la próxima review, más pronto que tarde,

Yago.

 

 

 

 

 

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Yago
Autor Yago
Lo reconozco, me encantan los auriculares...