Por Emilio & Yago

 

 

Tanto Yago como yo, llevábamos un tiempo queriendo probar estos grandes auriculares de Shure, los SRH1840. Como sabéis son los mas altos de gama que tiene ahora mismo esta conocida marca y por tanto su mayor motivo de orgullo frente a otras grandes del mundo del audio con las que compite en mercado. Gracias a la amabilidad de Earpro, distribuidor en España de Shure podemos presentaros estos auriculares de los cuales nos han prestado esta maravillosa unidad para nuestro cometido de valoración y análisis, por tanto agradecer su atención y su trato con nosotros y nuestro blog en primer lugar. Lo segundo, nombrar un par de características rápidas, como que son unos auriculares circumaurales abiertos, con unos agudos suaves y graves muy precisos que nos harán disfrutar de un altísimo rendimiento acústico según la firma de Chicago. Dicho esto, también comentaros que yo (Emilio), analizare la parte estética y construcción de los mismos y Yago hará lo propio con la parte de sonido. Nada mas pues, creo que todos queremos empezar a ver lo que nos ofrecen estos auriculares de “primera división”, así que no me demoro mas y vamos a ello, ¿me seguís? ¡Vamos!

Desembalaje y Presentación:


La presentación es bastante buena valorando el rango en el que se mueven: vienen en una fuerte y pesada caja (unos 2kg fácilmente) a modo de cajón, la cual al abrirla nos encontramos en la tapa, el manual de usuario para conocer todo de estos auriculares de la mano de Shure, y a la derecha, en la concavidad del cajón, podemos encontrar un estuche donde viene ya debidamente guardados y protegidos, y debajo del cual vienen unos repuestos, formados por otro cable completamente original y unas almohadillas, un gran detalle de la marca norteamericana que le honra.

 

 

 

Si abrimos el estuche rígido, el cual tiene una cremallera alrededor de su sección media, nos encontraremos por fin con los SRH1840, que están incrustados en una espuma de protección. Finalmente los sacamos y los cogemos para revisarlos visualmente: la verdad rezuman calidad y estilo Shure por todos los costados, y estéticamente no son unos auriculares que llamen la atención demasiado pero si tiene una gran apariencia de diseño y muy cuidada, recordando quizas bastante a los Sennheiser HD650 por ejemplo, que también son del mismo corte abierto, aunque en estos como veremos a continuación los materiales están mucho mas cuidados en la mayoría de puntos. Pasemos por tanto a ver la calidad de los mismos.

 

Calidad de Construcción:

 

Empezaremos por el principio en este apartado: la caja donde viene todo lo necesario es de un cartón duro, resistente y muy cuidado que ya denota que lo que viene dentro no es cualquier auricular, dato muy bueno donde Shure ya intenta marcar las diferencias con el resto. El estuche como dije anteriormente es rígido para proteger de golpes los SRH1840, abre hacia arriba y en la parte inferior tiene espuma, mientras que la superior tras abrirlo esconde un pequeño estuche para guardar el cable de los auriculares cuando sean transportados. Ya que sale el cable, hablemos de el también; es doble desde el jack, el cual esta bañado en oro, es de 3.5mm y tiene una rosca para ajustarle correctamente el de 6.3mm que también viene incluido obviamente. El recubrimiento del jack es de plástico, simple pero efectivo y, a mi parecer, duradero aunque no tenga muchas florituras. Como dije antes el cable es doble desde el jack hasta la separación del mismo para ir a ambos pads; no es dócil, pero si parece robusto y de calidad, aunque para mi gusto debería ser mas manejable, detalle que es culpa en parte del plastico que lo recubre principalmente. Al final de las tomas que van a ambos drivers, y las cuales son las típicas de los Shure, aparte de cómo es habitual una roja y otra negra, además del pertinente baño en oro de las mismas.

 

 

 

 

La estructura sólido- rígida de los SRH1840 esta constituida en un 99% por metal de alta calidad (la única pieza rígida de plástico que he encontrado es el regulador de altura para los pads), con lo cual os podéis imaginar el gran acabado de estos auriculares. Tanto al estructura de los pads, como el arco, pasando por el soporte de sujeción del pad al arco son de ese talante frío, duro y resistente que describe a los materiales metálicos, toda una gozada a la vista y al tacto sinceramente; lo que no sabría decir con certeza es el tipo de metal, pero bajo mi experiencia podría aventurarme a que podría ser una aleación de aluminio con magnesio recubierto de cromo para hacerlo duradero. Por ultimo, los ítems de estos auriculares para el confort del audiofilo son unas almohadillas de un terciopelo exquisito, el mejor que he visto en unos auris hasta el momento;  además, unas almohadillas de piel puestas alrededor del arco donde este hace contacto con la cabeza, las cuales se me hacen insuficientes en cuanto a acolchado ya que al final se acaba aplastando después de un tiempo prolongado de escucha y me acaban haciendo daño (situación que igual solo me ocurre a mi pero que me ha llamado la atención). Por el resto nada mas, simplemente la calidad es abrumadora y podría decirse con creces que esta a la altura tanto de precio como de la alta gama a la que pertenece.

 

Sonido:

 

Mi primera experiencia con el sonido Shure se remonta 1 año y medio atrás con los se 215, unos pequeños IEMs con driver dinámico que me hicieron tener una primera impresión del sonido de esta marca. Los auriculares que hoy nos ocupa son el tope de gama de Shure. Desde un primer momento como bien dice arriba mi compañero Emilio me han recordado mucho a los Sennheiser HD 650, que tuve hasta hace apenas 2 meses, tanto por construcción como diseño en abierto. Como consecuencia, quizás también esperaba una similitud en el sonido, intuición no muy desencaminada. Para intentar transmitir mejor el sonido de los Shure los he comparado un poco con estos auriculares que creo que conozco bien. Si tenemos en cuenta el precio oficial de los Sennheiser HD 650 (aproximadamente unos 400 euros)  los podríamos situar más o menos como un auricular dentro de la misma categoría,  los Shure tiene un precio oficial algo más alto (unos 600 euros)  pero podemos encontrarlos por algo menos de 500 euros en web española buscando un poco. Primeramente he de decir que ambos auriculares, tanto los Sennheiser HD 650 como lo Shure, tienen una presentación de sonido bastante similar, centrada en los medios y ambos en el lado cálido.



Equipo utilizado: 

 

Fuente:  Asus 1225B Netbook
Reproductor multimedia; Foobar 2000 con plugin WASAPI 3.0. 
Dac: HRT MusicStreamer II
Amplificador: Meier Corda Rock 
Cables: RCA WireWorld Solstice



Toda la música utilizada está en FLAC (16 bit, 44.100 Hz), gran variedad de discos de todos los géneros.

 


  

Especificaciones:

 * Tipo de conector: 1/8
 * Peso: 268 gramos w/o cable
 * Impedancia: 65 Ohms
 * Cable desconectable
 * Longitud del cable: 2.1 metros
 * Tipo de driver: Dinámico
 * Recinto acústico: Abierto
 * Garantía del fabricante: 2 años
 * Sensibilidad: 96 dB

Voy a empezar comparando el apartado de los graves en ambos auriculares. Podríamos decir que los Shure no son unos auriculares con unos graves destacados precisamente, poseen un grave bastante limpio,  podría decirse que es bastante preciso y en el lado neutral, comparado con los Sennheiser HD 650, que poseen un grave algo más emborronado (con el cable de serie).

Gráfica de respuesta en frecuencia Shure SRH 1840 vs. Sennheiser HD 650

Como podemos apreciar en la gráfica de respuesta en frecuencia, los Shure tienen una importante caída por debajo de los 100 Hz, lo que provoca un subgrave prácticamente inepreciable. Es algo de lo que también carecen los Sennheiser aunque se pueda apaliar en gran medida con un cambio de cable. Sin embargo esta carencia de subgrave es aún más acusada en Shure SRH1840, y es que no tienen la profundidad de los Sennheiser.

La pegada en el medio grave es similar a la que tenemos en los Sennheiser, quizás algo menor. En este apartado los Shure destacan por una mejor transición entre el medio grave y la zona media, favoreciendo en gran medida a que las voces suenen más naturales, y que no tengan esa sensación de “empaste” que a veces podemos tener con los HD 650.

Al tener un subgrave menos presente, nos encontramos con un sonido con menos cuerpo y menos meloso.  Quizás se acercarían más al perfil sonoro de los Sennheiser HD 600,  modelo que no he tenido la ocasión de probar, pero según lo mucho que he leído sobre él tiene un sonido menos coloreado que los HD 650. Sin embargo, esto también tiene su parte positiva encontrándonos con sonido un poco más rápido que en el modelo alemán.

El rango medio en los Shure es sin duda el punto estrella, y es que estos auriculares parecen estar diseñados para transmitirnos las voces humanas con la mayor transparencia y precisión posible. La zona media se nos presenta bastante adelantada, las voces suenan muy cercanas,  incluso más adelantadas que en los Sennheiser,  con una claridad y definición superior. Mención especial requiere la reproducción de las voces femeninas. Escuchar una pista vocal de Patricia Barber o Cassandra Wilson con estos auriculares es una experiencia realmente placentera, debido a la naturalidad y al timbre tan correcto que tienen estos auriculares con voces femeninas.

 


Sin embargo a la hora de escuchar voces masculinas los Sennheiser HD 650 salen 
a relucir,  debido a su sonido con mayor peso y cuerpo. En los Shure las voces masculinas suenan un poco light por así decirlo, por la falta de cuerpo en las frecuencias más bajas.

La separación de instrumentos es realmente buena, por encima de los HD 650 sin duda,  y sin necesidad de prestar demasiada atención podemos distinguir en el espacio todos y cada uno de los instrumentos. El plano en el que los Shure nos presenta los distintos instrumentos y voces está más bien centrado en el plano horizontal, es decir,  si estuviésemos hablando de altavoces,  los Shure serían más bien un equipo de 2 buenas cajas estéreo que un equipo con efecto envolvente.

Por consiguiente la escena destaca en su anchura, en menor medida en su altura y carece de la profundidad que obtenemos con los Sennheiser HD 650, que podríamos definir en comparación con los Shure, como un auricular más efectista y musical. Las transiciones tanto entre el medio grave a la zona media y de la zona media a la zona alta están mejor logradas en los Shure, esto junto a una percepción de una mejor dinámica que en los Sennheiser hacen que los prefiera para piezas de clásica y música orquestal.

En los agudos los Shure destacan por su excelente extensión y suavidad, no percibimos sibilancia alguna. Este apartado al igual que en los medios los Shure SRH1840 puntúan con nota.

 

Necesidad de Amplificación:

Aunque tengan una impedancia relativamente baja (65 Ohm), no tienen una 
sensibilidad muy alta, por lo que con esos 96 db no podremos sacarle todo el provecho a estos auriculares sin un amplificador dedicado. En mi caso el Meier Corda Rock en modo baja ganancia consigue llevar a los Shure a volúmenes muy altos. Si bien la mejora no es muy destacable una vez amplificados, sí se aprecia un mayor cuerpo en la zona media y un mayor impacto en los graves. Destacar también la exigencia de estos auriculares con el resto del sistema, es algo que me ha sorprendido y ahí donde los Sennheiser HD 650 se muestran más permisivos, los Shure SRH 1840 son más críticos con la calidad de las grabaciones.

 

Conclusión Final:

Por la parte de análisis estético y de calidad, creo que estos auriculares tope de gama de Shure son muy muy buenos, aunque como todo, y como se suele decir en este mundo del audio, “los auris perfectos no existen sino que aun están por venir”, a pesar de tener  pequeños defectos que, aunque en mi caso importantes, no son insalvables. Por tanto solo queda decir que tanto estéticamente como en calidad son un portento y además teniendo el equipamiento extra que traen a mayores, tienen un plus de que tendrás unos auriculares que fácilmente se pueden mantener como nuevos sin mucho esfuerzo siempre dentro de un cuidado. Muy buen trabajo de Shure con sus SRH1840.

 


Para terminar, recomiendo estos auriculares para alguien que escuche música 
predominantemente vocal, que busque un sonido limpio, delicado y situado más hacia el lado neutro. En los precios en los que se mueven estos auriculares hay una gran competencia pero sin duda se han hecho un hueco en el mercado.


Agradecimientos: 
Departamento de Marketing de Earpro, por su atención prestada y las facilidades para que pudiéramos hacer esta review.

Muchas gracias a todos por vuestras visitas tambien, un saludo!

 

 

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Yago
Autor Yago
Lo reconozco, me encantan los auriculares...