Puntuaciones

Sonido 99Ptos
Diseño y construcción 95Ptos
Ajuste e insonorización 97Ptos
Precio-calidad 95Ptos
TOTAL 97Ptos

Ya hace tiempo que Noble se desmarca como una de las marcas más punteras y prestigiosas en el mercado de los iems. El Khan, o «el rey» como por ahí lo llaman, es el último exponente de lo que esta compañía puede hacer, convirtiéndose en el nuevo «flagship», con una arquitectura interna compleja y arriesgada.

Con un precio de 2.399$ (en oferta puntual ahora mismo a 1.919$) es también el representante más caro de toda la gama de Noble. Suponiendo un curioso mix entre driver dinámico, BA y piezo-eléctrico.

Como muchos de vosotros sabréis, si habéis seguido un poco las reviews, los Katana y Kaiser Encore, son dos de los iems con mayor puntuación alcanzada de todos los analizados. No siendo esta merca casualidad; los Khan tienen ya el listón muy alto sin salir de su propia casa.

Las 3 tecnologías mezcladas en este nuevo tope de gama son una apuesta arriesgada, y la primera incursión en el campo de los diseño con tecnología híbrida para ellos, acostumbrados a los multidriver BA de hasta 10 por cápsula. Idea y desarrollo a la que esta marca americana necesitó darle más de un año para lanzar un producto perfectamente acabado, y maduro en todos los sentidos.

El «unboxing» y presentación

La vuelta de tuerca que Noble le ha dado a la presentación y embalaje para todos los modelos era necesaria, luciendo ahora a la altura del producto.

La forma en la que vienen envueltos estos Khan, tope de gama, no difiere demasiado del resto, pero sí incluye algunos accesorios y caja exterior más estudiados y elaborados, como el nuevo cable.

La nueva caja exterior incluye un original patrón en relieve, que ayuda aportar una mayor sensación de exclusividad, frente a las cajas más corrientes de cartón marrón a las que nos tenían acostumbrados.

Dentro encontraréis los típicos accesorios de Noble, y por supuesto, la famosa Pelican 1010.

La practicidad que ofrece la funda circular extra es necesaria para cuando no queremos carga con le Pelican, siendo uno de los detalles más significativos del la última remodelación que Noble le ha dado ha la presentación de sus productos.

Uno de los puntos menos vistosos del conjunto en los iems de Noble era hasta ahora su cable. Muy funcional pero simple a la vez, que quedaba enmascarado por la belleza del mecanizado de sus cápsulas, dejándoles todo el protagonismo.

En los Khan la historia cambia, y Noble incorpora un cable trenzado de 4 conductores, con malla bitonal de PVC, blanca y negra, que enfatiza el look desenfadado y moderno del conjunto.

Los detalles como el Y-splitter de aluminio con el logo de la compañía, son de agradecer; siendo ahora un cable digno de dejar puesto sin más preocupaciones, para aquellos a los que no le pique demasiada curiosidad de experimentar con el mundo de los cables custom «aftermarket».

La funda termoretráctil es la encargada de darle la forma predefinida al cable, en parte destinada para pasar por detrás de las orejas. Gracias a la misma también es más agradable al tacto con la piel.

La conexión a cada una de las cápsulas se sigue confiando al ya tradicional sistema de 2pin (0,78mm), y el jack es de 3,5mm. Como tope de gama y vistas las prestaciones tan aspiracionales de estos Khan, habría sido un buen plus la incorporación de otro cable balanceado con jack de 4,4mm, para poder sacarle la quinta esencia a estos iems con DAPs como el Lotoo Paw Gold Touch, con el cual he pasado casi todo mi tiempo de pruebas con estos Noble.

El diseño

Es cuanto menos algo sorprendente el giro en cuanto a materiales de realización de las cápsulas en estos Khan. Normalmente hablar de Noble, es hablar de aluminio, color y mecanizado. Tres palabras que ya no están presentes en la construcción de estos iems, y dicho sea de paso, se echa ligeramente en falta esa sensación de peso y frío al tacto, que sólo unas cápsulas metálicas pueden dar, en detrimento de cierta pérdida de comodidad y ajuste rápido.

Como novedad Noble ha combinado el plástico ABS moldeado, el «M3 composite» para las caras exteriores de las cápsulas, y el acero inoxidable para el canal final donde se acoplan las almohadillas.

Para los que os suene extraño el M3 composite es un material obtenido mediante un proceso sintetización de macro-moléculas de metal en nuevas y aleatorias estructuras, (con sus correspondientes formas y colores); una vez el mismo es sometido a ciertas condiciones de presión y temperatura, creando formas únicas. Este material stá reservado para las aplicaciones más exclusivas, incluyendo lujosas plumas des escritura y alta joyería. En definitiva, no hay un Noble Khan con igual acabado a otro, por esta aletoriedad del acabado gracias al compuesto especial.

La comodidad de la parte que realmente contacta con nuestras orejas es llevada a cabo por un cuerpo de plástico ABS, más convencional pero efectivo. Permitiendo una forma más anatómica que otros modelos de Noble, realizados en aluminio mecanizado.

El cambio de materiales era tarea obligada, para alojar a la nueva arquitectura híbrida interna, pero han terminado con una elección de acabado bien elegida, gracias sobre todo al «M3 Composite» , que pone la exclusividad suficiente como para que estos Khan gocen de un toque distintivo, a pesar de usar resina plástica en el resto de las cápsulas.

Como resultado del cambio de rumbo en cuanto a materiales, los Khan son más ligeros, más cómodos, ofreciendo un mejor aislamiento que sus hermanos de gama. Incluso me atrevería a decir que son más «ponibles» si decidimos sacarlos a la calle.

Sonido

Súper tweeter. Súper resolutivo. Súper rápido

Empecemos diciendo que los Khan son a lo que los SR-009 de Stax al mundo de los auriculares orejeros de alta gama, un auténtico ejercicio de maestría y resolución.

He tenido por suerte varias sesiones con los SR-009 que menciono, conectados a equipos de altos vuelos, y ha sido inevitable que durante el tiempo de pruebas con estos Khan, encontrara bastantes similitudes entre ellos, a la hora de presentar el sonido, pero sobre todo en la manera de cómo tratan el extremo agudo.

Antes de meterme de pleno con la descripción de su perfil, quisiera apuntar que si bien Noble indica que los Khan son suficientemente sensibles como para utilizarlos con un smartphone, no creo que nadie quiera desperdiciar todo lo que pueden dar de sí. Por ello recomendaría el empleo de un DAP dedicado, o al menos de un buen DAC/Amp a baterías; sólo de esa manera se puede sacar lo mejor de ellos.

Partiendo de un balance tonal bastante similar a los Katana, de los cuales tenéis la review aquí, los Khan aportan una mayor textura en los medios, e incluso mayor extensión en los agudos; gracias al driver dinámico y piezo-eléctrico encargados de realizar el trabajo.

Siguen sin ser perfectamente planos en su respuesta, y es que Noble nunca ha pretendido eso. En favor de un plus de divertimento en su escucha tienen un ligero perfil en «U», menos enfatizado que los Kaiser 10 o los Kaiser Encore. Jugando a la perfección con el impacto y la pegada satisfactoria, de su resolutivo grave.

Y es que precisamente la palabra «resolutivo» es la que mejor describe a estos Khan; un auténtico monstruo del detalle en el extremo agudo, con unas transiciones muy rápidas.

Algo que cuesta casar antes de escucharlos y atendiendo a lo que menciono en las líneas anteriores, es la información que consigue sacar en el sub-grave. Sin ser «retumbón» ni cálido, es probablemente de los iems que más revelan en esa gama de frecuencias, recordándome en ciertos aspectos los HS16700SS de Acoustune; incluso con mayor claridad y precisión, con una pegada compacta, rápida y de muy buen «punch».

Los medios salen medio paso más adelante en la escena, con respecto a los Katana. Que sin llegar al cuerpo con el que suenan en los Kaiser Encore, gracias al énfasis del medio-grave, convencen bastante más en cuanto su timbre, ganando en profundidad de voces masculinas, y «textura» de instrumentos y voces. Como si en una receta añadiéramos no sólo más, sino mejores ingredientes. Un sonido de más capas, y mayor complejidad.

El driver-piezo eléctrico para la parte aguda es sin duda, la clave de los Khan. Una de las frecuencias más complicadas de reproducir, de manera creíble y precisa, sobre todo en el mundo de los iems, por sus limitaciones físicas.

La reproducción de las frecuencias más altas está a tal nivel, que no la compararía con ningún otro iem de los que han pasado por el banco de pruebas, hasta ahora y a falta de probar los electroestáticos de Shure. Simplemente estos Khan están ya en categoría de orejeros de altos vueltos en cuanto a aire y precisión del extremo agudo.

Son muchos los momentos en las escuchas, en los que sobre todo con las mejores grabaciones, la manera en la que se extienden por arriba parece no tener fin, llegando a reproducir notas casi imposibles para muchos otros modelos, incluso de gama alta.

Pero algo que sorprende incluso más que su extensión, es la ejecución de los propios agudos, con cero estridencias o asperezas en el mismo, priorizando la aireación y la sutileza, justo en la parte más alta. Es un agudo que estoy seguro que podrá apreciar y alabar todo oyente, incluso los más basshead.

La escena no cambia en demasía con respecto a los Katana, pero sí gana mayor profundidad para componer una tridimensionalidad muy equilibrada en cada escucha. La separación estéreo y la manera en la que presenta los contrastes entre sonidos más fuertes y más bajos (dinámica) es de lo más top que os podréis encontrar en el mercado actual. Y es que la dinámica y la coherencia son aspectos fundamentales también, en la respuesta de estos iems.

En general la alta sensibilidad de los Khan, puede poner en evidencia a las fuentes más mediocres, siendo un modelo bastante propenso a mostrar cualquier ruido de fondo, así como imperfecciones en las grabaciones.

Si tuviera que decidirme con un DAP para emparejarlo optaría por algo ligeramente cálido, que complementara de mejor manera al perfil resolutivo de estos Noble; consiguiendo así una mejor «sinergia».

Conclusiones

Si hoy fuera el día del juicio final y tuviera que elegir un iem para mi última tarde de música, probablemente los Khan de Noble Audio le pondrían las cosas muy difíciles a cualquier otro contrincante, por la maestría en su ejecución.

De esta manera y gracias a su nuevo lanzamiento, Noble demuestra por qué sigue siendo una compañía líder e innovadora, en el sector de los iems de alta gama.

Unos iems que te hacen olvidar por completo las escuchas con orejeros, que realmente valen lo que cuestan; recomendándolos a todo tipo de público, a poco que se cuide la fuente.

Otro bravo por Noble, como no podía ser de otra manera.

*Equipo utilizado para la valoración:  Lotoo Paw Gold Touch, Astell&Kern SP1000, iFi micro iDSD BL.

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Yago
Autor Yago
Lo reconozco, me encantan los auriculares...